Alejandro

Mi SEÑOR ilumina mis pasos

Oración

 

 

Querido Miguel Ángel, te agradezco una vez más en mi condición de tu seguidor en este medio, por tu oración y reflexión en este día. Como siempre son bienvenidas y altamente valoradas por mi.

 

Destaco hoy, un tema recurrente en tus mensajes y ejemplar tarea apostólica: la Santidad, que hoy lo subrayas con una hermosa expresión: «recorrer la Senda de la Santidad».

 

Hace años encontré una descripción de la Santidad en San José María Escrivá, que al leerte me motivó ir de nuevo a aquel texto para compartirlo contigo:

Dice el fundador del Opus: «Ciertamente se trata de un objetivo elevado y arduo. Pero no me perdáis de vista que el Santo no nace: se forja en el continuo juego de la Gracia divina y de la correspondencia humana. (…) Es al alimentarse gradualmente como, con constantes progresos, llega a hacerse grande. Por eso te digo que, si deseas portarte como un cristiano consecuente —sé que estás dispuesto, aunque tantas veces te cueste vencer o tirar hacia arriba con este pobre cuerpo—, has de poner un cuidado extremo en los detalles más nimios, porque la Santidad que Nuestro Señor te exige se alcanza cumpliendo con amor de Dios el trabajo, las obligaciones de cada día, que casi siempre se componen de realidades menudas» (En «Surcos»). De allí que Juan Pablo II lo llamó «el Santo de lo ordinario»
Un abrazo y junto a los tuyos feliz fin de semana.

 

Alejandro

Alejandro